Una Rivalidad de los 30s

Escrito por: ONEFA / Salvador Larios Pérez.

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El panorama del futbol americano del Siglo XIX e inicios del XX, como hemos visto, era muy diferente al panorama actual, e incluso sobre el primer tercio del pasado siglo, aunque ya se perfilaban muchas de las potencias que ya conocemos, había instituciones que descollaban en el panorama, y que hoy son prácticamente desconocidas.

Entre 1935 y 1937, se forjó por breve tiempo una rivalidad que, por lo mismo del corto tiempo que duró, difícilmente podría considerarse un “clásico”, pero que pasó a la historia como “los 12 cuartos más frustrantes en la historia del futbol americano”.

John Bain “Jock” Sutherland ya llevaba una década al frente del programa de la Universidad de Pittsburgh, su Alma Mater y en la que fue sucesor de su mentor, Glenn Scobey “Pop” Warner. Sutherland mantuvo muy en alto los estándares del futbol americano de la institución, pero por alguna razón, tenía problemas para ganar el Rose Bowl. Tres veces las Panteras fueron invitadas al evento, y las tres salieron con la derrota: 7-6 ante Stanford (1928) y ante USC, 47-14 (1930) y 35-0 (1933).

La Universidad de Fordham, ubicada en el Bronx, Nueva York, comenzó a practicar el futbol americano en 1882, pero en 1927 decidió emprender un esfuerzo serio para entrar a la élite del futbol americano colegial en Estados Unidos, al contratar al coach Frank Cavanaugh, quien fuera ala del Big Green de la Universidad de Dartmouth en 1896-97, y tras dirigir a Cincinnati (1898) y Holy Cross (1903-05), elevó su curriculum con grandes temporadas al frente de su alma mater (1911-16) y el Colegio de Boston (1919-26). En 1927 llega a Fordham, donde luego de dos temporadas perdedoras, en las cuatro siguientes acumuló una marca de 27 triunfos, 4 derrotas y 4 empates.

Tras el torneo de 1932, Cavanaugh fue despedido y en su lugar fue contratado “Sleepy” Jim Crowley, uno de los famosos “Cuatro Jinetes del Apocalipsis” que ensamblara Knute Rockne en la Universidad de Notre Dame, y quien conforma un staff totalmente con exjugadores de esa institución.

Como su coach de línea lleva a Frank Leahy, quien comienza a ensamblar una unidad defensiva que haría historia no solamente en Fordham, sino en toda la NCAA.

Particularmente la unidad frontal, que conformaba la línea y el cuerpo de linebackers, sería conocida como “Los Siete Bloques de Granito”, y en el período entre 1935 y 1937, sería la base de una de las defensivas más temidas de su época.

Fordham llegó a disputar sus partidos como local en el Estadio “Polo Grounds”, donde frecuentemente estaba cerca de llenar los 55,000 asientos del inmueble.

En 1935, los Carneros tuvieron marca de seis triunfos, una derrota y dos empates, uno de ellos 0-0 ante Pittsburgh, en donde un gol de campo fallado por el también QB, Andy Palau, evitó que Fordham diera la gran sorpresa. Uno de los guardias del conjunto neoyorquino saldría con una cortada al interior de la boca que requirió 30 puntos de sutura, pero completó el partido.

Al año siguiente hizo su debut la lista AP para ranquear a los 20 mejores equipos de la temporada, y los Carneros llevaban marca de 5-0-1, el tercer lugar en el ranking, y se perfilaban como favoritos para disputar el Rose Bowl; sin embargo, un empate 7-7 ante Georgia y una derrota 6-7 ante la Universidad de Nueva York les costó caer al lugar 15 de la lista final.

Su único empate en sus primeros seis juegos del año, fue otra dura batalla contra las Panteras de Pittsburgh, y el resultado fue el mismo del año anterior: 0-0.

Por su parte, los pupilos de Sutherland terminaron la temporada con marca de 7-1-1, solo cayendo 7-0 ante Duquesne y empatando ante los Carneros, para terminar en el lugar 3 del ranking final AP, y recibiendo la invitación al Rose Bowl, donde finalmente las Panteras rompieron con la maldición en “El Abuelito de Todos”, tras superar 21-0 a los Huskies de la Universidad de Washington, con el ala Bill Daddio siendo nombrado el Jugador Más Valioso (MVP) del juego.

Ello hizo de las Panteras uno de los grandes favoritos para conseguir el campeonato nacional de 1937, y en el tercer juego de la temporada, una vez más tenían que enfrentar el escollo de los Carneros de Fordham. 52,000 espectadores se dieron cita en Polo Grounds para ver si por fin surgía un vencedor en esta gran rivalidad, pero el resultado final terminó siendo el mismo, 0-0. Marshall Goldberg, uno de los más brillantes jugadores de su generación, y quien años más tarde logró la nada despreciable hazaña de ganar un campeonato de la NFL con los Cardenales de Chicago, era la gran estrella de las Panteras en esos años.

Ninguno de los dos equipos conocería la derrota ese año. Fordham terminó el torneo 7-0-1, y Pittsburgh 9-0-1.

Las Panteras eran el gran favorito para repetir como invitado al Rose Bowl y retar al campeón de la Conferencia de la Costa del Pacífico, los Osos Dorados de Cal-Berkeley, pero surgió una disputa entre el equipo y la administración de la Universidad, en el que los jugadores exigieron una compensación económica para efectuar el viaje a Pasadena. Al negarse la escuela, el equipo decidió rechazar la invitación, y el coach Sutherland apoyó la decisión.

Finalmente, California venció 13-0 al cuarto clasificado, Alabama, pero la decisión del equipo de Pittsburgh tendría graves consecuencias. Tras la temporada siguiente, Sutherland perdió su puesto, y los 40s serían una década perdida para el futbol americano de la institución.

Jim Crowley se mantuvo al frente de Fordham hasta 1941, cuando la II Guerra Mundial hizo que lo asignaran a la Academia de Preparación Aérea de Carolina del Norte, dirigiendo a su equipo de futbol americano en 1942. En 1954 el programa de futbol americano fue cancelado por la Universidad, siendo los propios estudiantes los que lo revivirían a nivel intramuros. Jugaron desde 1970 en la División III de la NCAA, regresando a la FCS en 1989, donde se mantienen a la fecha.

Por cierto, nos faltaba hablar de los integrantes de los 7 Bloques de Granito. Ellos fueron el centro Alex Wojciechowicz, quien sería inducido a los salones de la fama del futbol americano colegial (1955) y profesional (1968); los alas John Druze y Leo Paquin; los tackles Al Babartsky y Ed Franco, y el guardia Nat Pierce.

El otro guardia, aquel de la profunda cortada en el juego ante Pittsburgh de 1935, se llamaba Vince Lombardi.

Sí. ESE Vince Lombardi.


Bibliografía.

Weyand, Alexander M., “The Saga of American Football”, 1a. ed., 1955, Ed. The MacMillan Company, pp. 161-166.

Schoor, Gene, “Football’s Greatest Coach: Vince Lombardi”, 1a. ed., 1974, Ed. Doubleday & Company, Inc., pp. 22-30.

Wikipedia. https://en.wikipedia.org/

Anónimo. “The Seven Blocks of Granite”, College Football Hall of Fame, 2020. https://www.cfbhall.com/about/blog/the-seven-blocks-of-granite/

Malloy, Daniel, “When an Undefeated Team Refused to Play in the Rose Bowl”, OZY A Modern Media Company, Enero 2, 2017, https://www.ozy.com/true-and-stories/when-an-undefeated-team-refused-to-play-in-the-rose-bowl/71480/