El Escalafón

Escrito por: ONEFA / Salvador Larios Pérez.

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Prácticamente desde que se estableció la Asociación de Futbol Intercolegial (IFA), en 1876, la presión de la opinión pública para que se reconociera un campeón indiscutible del futbol americano universitario de los Estados Unidos.

Pero el crecimiento exponencial del juego a lo largo y ancho del país, y la incapacidad de la controlar la creciente violencia del juego, y por lo mismo, para conciliar intereses entre las instituciones participantes, llevaron a su disolución sin poder resolver el problema de nominar a un campeón creíble.

En 1925, tras la muerte de Walter Camp, el “Padre del Futbol Americano”, la NCAA abrió el reconocimiento de las Selecciones All-America a las principales agencias informativas del país. Fue en este año en el que la Agencia Prensa Asociada (AP), recibió por primera vez reconocimiento oficial de la NCAA para nominar sus selecciones ideales. Su primer backfield All-America fue conformado por Harold “Red” Grange, George “Wildcat” Wilson y Ernie Nevers.

Como recordaremos en 1932 fue precisamente el equipo All-America de AP el que hizo de José Martínez-Zorrilla el primer jugador latinoamericano en recibir la codiciada designación como el mejor jugador en su posición (ala) entre todas las universidades practicantes de la disciplina en la unión americana.

Prácticamente desde que Walter Camp y Caspar Whitney dieron a conocer sus primeras selecciones All-American, también surgieron varios expertos que comenzaron a mencionar a qué equipos consideraban campeones nacionales, pero en realidad no eran más que eso: consideraciones. La NCAA no daba sanción oficial a ningún equipo para proclamarlo campeón nacional.

Muchas de las nominaciones al campeonato nacional que hemos citado en estas cápsulas, fueron dadas de manera retroactiva por asociaciones que hicieron investigaciones hemerográficas para el reconocimiento de dichos campeones, destacando en particular las de Helms Athletic Foundation (HAF), College Footbal Researchers Association (CFRA) y National Championship Foundation (NCF), además de otros listados como el de Parke H. Davis y los rankings del Sistema Dickinson, del cual también hemos hablado en notas anteriores, y que comenzaron a ser reconocidos por la NCAA en 1926.

En 1935, el editor en jefe de deportes de AP, Alan J. Gould, publicó su propio ranking, pero declaró un triple empate por el primer lugar entre Minnesota (campeón en un ranking presentado por la agencia rival Prensa Unida), la Universidad Metodista del Sur (campeón bajo la Fórmula Dickinson) y Princeton.

Ante las protestas que se generaron, uno de los editores de AP, Charles Sherman, sugirió que se levantara una encuesta entre todos los editores regionales de la agencia, dando así origen a la lista AP, la cual sería publicada por vez primera el 20 de octubre de 1936, ubicando como número uno a la Universidad de Minnesota, seguida por Duke, Army, Northwestern y Purdue.

El 31 de octubre, en choque de invictos, Northwestern frenó una racha invicta de 28 partidos de los Topos Dorados, derrotándolos 6-0 en un juego que parecía encaminarlos al campeonato, pero el 21 de noviembre de ese año, los Gatos Salvajes dejan ir la oportunidad de terminar como campeones, al caer 26-6 ante Notre Dame, en ese momento rankeado apenas número 11 en la lista. Ello permitió a Minnesota regresar al número uno de la clasificación, el cual ya no perderían hasta el término del torneo.

Irónicamente, solo un equipo “mayor” terminaría con marca perfecta el torneo, y estos fueron los Broncos de la Universidad de Santa Clara (California), que serían invitados al Sugar Bowl donde derrotaron al equipo que terminó en el lugar #2 del ranking AP, los Tigres de LSU,por 21-14, pero entonces la lista se cerraba al término del torneo regular, por lo que el resultado del Tazón no tenía significado alguno. Además, la Conferencia de los 9-Grandes (antes Conferencia del Oeste, hoy Big-10) tenía un reglamento interno que impedía a sus militantes participar en juegos de postemporada, por lo que ni Minnesota ni Northwestern podían aceptar invitaciones a Bowls, aunque les sobraban méritos.

En ese 1936 se jugó la primera edición de el que por muchos años sería el “cuarto grande” de los Tazones Colegiales, el Tazón del Algodón (Cotton Bowl), donde la Universidad Cristiana de Texas (TCU), #16 en la lista final, superó al #20, la Avalancha Dorada de la Universidad de Marquette, ubicada en Milwaukee, Wisconsin, institución que canceló su programa de futbol americano en 1960. El marcador de aquel partido fue 16-6, y sería la punta de lanza para que el QB del equipo texano, Sammy Baugh emprendiera una muy exitosa carrera profesional en la NFL.

En los otros dos grandes tazones, luego de tres intentos fallidos, finalmente las Panteras de Pittsburgh conquistaron el Rose Bowl, derrotando a los Huskies de Washington, 21-0; en el Orange Bowl, Duquense derrotó en un cerrado partido a los Bulldogs de Mississippi State, 13-12. En ese mismo torneo, la Universidad de Auburn disputó el primer bowl de su historia, el cual sería considerado la penúltima edición del “Bacardi Bowl”, celebrado en La Habana, Cuba, empatando 7-7 contra los Gatos Salvajes de la Universidad de Villanova.

Instituciones como Duquesne y Marquette, entre otras muchas instituciones, tuvieron que debandar sus respectivos programas de futbol americano luego de que la NCAA aprobara de manera definitiva la libre sustitución, lo cual hizo prohibitivo el costo de sostener un equipo para muchos colegios.

Larry Kelley, ala de la Universidad de Yale, sería el primer ganador del ya denominado Trofeo Memorial John W. Heisman.

Detrás de Minnesota y LSU, complementaron aquella primera clasificación AP de fin de temporada los equipos de (3) Pittsburgh, (4) Alabama, (5) Washington, (6) Santa Clara, (7) Northwestern, (8) Notre Dame, (9) Nebraska, (10) Pennsylvania, (11) Duke, (12) Yale, (13) Dartmouth, (14) Duquesne, (15) Fordham, (16) TCU, (17) Tennessee, (18-empatados) Arkansas y Navy, y (20) Marquette.

La lista AP sigue operando hasta nuestros días, aunque desde la creación del Bowl Championship Series (BCS), dejó de ser la lista más importante para convertirse en una referencia para el comité de selección. Tras una exitosa prueba en 1965, a partir de 1968 AP incluiría los resultados de los bowls de postemporada para su clasificación final, lo cual daría un giro nuevo al futbol americano de la NCAA.

Una lista rival recibiría aprobación de la NCAA en 1958, pero eso lo veremos en su momento.


Bibliografía.

Weyand, Alexander M., “The Saga of American Football”, 1a. ed., 1955, Ed. The MacMillan Company, pp.163-165.

Wikipedia. https://en.wikipedia. org

Anónimo. “AP Poll: Year-by-year history of the college football rankings”, NCAA, 18 de junio de 2020. https://www.ncaa.com/news/football/article/2020-06-18/ap-poll-year-year-history-college-football-rankings

Brown, Matt, “What we can learn from college football’s first AP poll, where Minnesota was No. 1”, SBNation.com, 19 de octubre de 2018. https://www.sbnation.com/college-football/2018/10/19/18001148/ap-top-25-poll-history

College Poll Archive. https://www.collegepollarchive.com/football/index.cfm#.YSqDOo5KjIU