El Último Destello

Escrito por: ONEFA / Salvador Larios Pérez

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Mientras la NFL y la AFL (mejor conocida como la “Liga Grange”) vivían su propia lucha en el todavía incipiente ámbito del futbol americano profesional, la temporada de 1926 en la NCAA demostró a los expertos en la disciplina que definir un campeón nacional sería una labor titánica de ahí en adelante.

Walter Camp ya lo había advertido, pero en este año hubo varios equipos que terminaron con marcas invictas, y además, ningún equipo de lo que a futuro sería conocido como la Ivy League, incluidos los integrantes del “Big-4” original, recibiría un solo voto como ganador del mítico banderín.

Tres equipos de tres áreas totalmente diferentes del país, fueron los principales receptores de nominaciones como los número uno del futbol intercolegial.

En el Noreste, la gran potencia fue el equipo de la Academia Naval (Navy), bajo la batuta del coach Bill Ingram. Irónicamente, el punto culminante de ese equipo se presentó en el único partido que no ganó, a pesar de que tuvieron triunfos impactantes en su visita a los Tigres de Princeton (27-13) y ante Michigan (10-0), en partido que llevaron al Memorial Stadium de Baltimore.

Ese partido se presentó el 27 de noviembre de ese año, en el Clásico ante la Academia Militar (Army), donde además del empate 21-21. Fue también significativo fue la inauguración de un coso histórico, que los aficionados de los Osos de Chicago conocen de sobra: El Soldier Field, erigido en honor a los soldados caídos durante la I Guerra Mundial. Se estima que más de 110,000 espectadores se dieron cita en las tribunas del novedoso inmueble, y que más de 80 mil se quedaron en los alrededores, tratando de conseguir un boleto.

Otro equipo que fue ampliamente considerado campeón nacional, fue el de la Universidad de Stanford, en su tercer año bajo la dirección del Legendario Glenn “Pop” Warner. Pese a ya no contar con Ernie Nevers en sus filas, la formación “Single Wing” del legendario estratega seguía dominando el panorama de la Costa del Pacífico. Su decisión más cerrada fue un triunfo por 13-12, pero en su clásico particular demolieron a la Universidad de California-Berkeley, 41-6.

El tercer equipo en discordia vino de la región del “Dixie”, la Marea Guinda de Alabama. Bajo la dirección de William Wallace Wade, el Crimson Tide dominó la Conferencia del Sur, con triunfos destacados sobre Vanderbilt (19-7) y en visita al Tecnológico de Georgia (21-0), partido que inició una serie de cinco blanqueadas consecutivas antes de cerrar el año con un triunfo 33-6 sobre los Bulldogs de Georgia, que consolidó su posición como aspirantes al campeonato.

Para redondear el panorama, Stanford y Alabama fueron los equipos seleccionados para disputar el Rose Bowl de ese año, en un partido que fue promocionado como el “Campeonato del Futbol Americano de América”. Más de 57 mil espectadores se dieron cita en el coso de Pasadena para su XIII, la cual resultó de mala suerte, ya que, luego de que Stanford tomara la delantera en el último cuarto, sería hasta los últimos minutos del partido cuando Alabama rescataría el empate, 7-7. De hecho, esta fue la última edición en la historia del “Abuelito de Todos” que terminó sin un ganador.

Así pues, había tres equipos con los méritos suficientes para reclamar el cetro, y los tres tenían un empate en su registro. El diario “New York Evening Telegraph”, de plano no quiso entrar en controversias y declaró un triple empate en el primer lugar del ranking en su evaluación final del torneo.

Hubo otros equipos que dieron temporadas memorables, pero hubo una en particular que tuvo méritos históricos, los cuáles fueron sepultados en la historia del juego, por motivos raciales.

Siguiendo el modelo educativo de Carlisle, el Instituto Haskell fue fundado en 1884, en el poblado de Lawrence, Kansas, denominada originalmente “Escuela de Entrenamiento Industrial Indígena de los Estados Unidos” (USIITS).

En 1887 toma su nombre en honor a Dudley C. Haskell, representante electo por el 2° distrito electoral de su estado, quien fue el encargado de que se aprobara la ubicación del instituto en Lawrence.

Detrás de Carlisle, Haskell se convirtió en la segunda más importante institución de enseñanza para nativos americanos en la unión americana, y el futbol americano se convirtió en su deporte insignia.

En 1904, paralelamente a los III Juegos Olímpicos de la era moderna, celebrados en San Luis, Missouri, se celebró un evento llamado los “Juegos Antropológicos”, los cuales se diseñaron como un escaparate para (es penoso decirlo) las “razas inferiores” de los Estados Unidos. En ambos torneos se programaron eventos de exhibición de futbol americano, y el de las olimpiadas normales no se celebró por la pésima logística. El de los Juegos Antropológicos sí se celebró, con un único partido entre Carlisle y Haskell, el cual ganó la institución de Pennsylvania, por un categórico marcador de 38-4.

Carlisle, tras sus años de mayor gloria, cerró sus puertas en 1918, cuando sus instalaciones fueron solicitadas por el Departamento de Estado para ser adaptadas como hospital para soldados heridos durante la I Guerra Mundial.

Haskell se mantuvo como institución educativa, y dentro de los emparrillados, jugando básicamente a nivel regional, hasta que en 1922 contratan a Dick Hanley como su nuevo Head Coach.

Hanley fue QB de la Universidad Estatal de Washington bajo el coacheo de William “Lone Star” Dietz, el connotado egresado de Carlisle, y fue parte del equipo que ganó el II Rose Bowl a la Universidad de Brown, 14-0. Durante la I Guerra Mundial fue asignado a la base de los Marines de Mare Island, donde ayuda al director atlético de la base, Lynn Coovert, a convencer a Dietz de dirigir a su equipo de futbol americano. Dietz lleva a los Marines a una marca de 10-0 y la invitación al V Rose Bowl, donde caen 17-0 ante la Base Naval de Great Lakes. Eso hizo de Hanley uno de los pocos jugadores en participar en el Tazón de las Rosas con dos equipos diferentes. Además, fue campeón de peso semicompleto de las fuerzas armadas ese mismo año.

En 1922, Haskell lo contrata como Head Coach y Director Atlético, y para 1923 su fullback, John “Skee” Levi, se convierte en el primer nativo americano desde el cierre de Carlisle en lograr una nominación como All-America.

Los éxitos de Haskell, pese a no contar con tribunas en su campo de juego y ser básicamente un equipo itinerante, se fueron multiplicando, y ello motiva a planear la construcción de su primer estadio en forma, para la campaña de 1926. Haskell jugó 13 partidos ese año, terminando con marca de 12-0-1. La única mancha en su récord fue un empate 21-21 en visita a las Águilas Doradas de Boston College, logrando triunfos resonantes ante Bucknell (36-0), Michigan State (40-7) y Tulsa (27-7). En total, anotaron 558 puntos y permitieron apenas 63. Entre sus estrellas figuraron los tackles Tom Stidham (capitán) y Theodore Roebuck, el centro Albert Hawley, los halfbacks George Levi (hermano de John) y Elijah Smith, y los fullbacks Mayes McLain y Louis Colby.

Para 1927, fue aprobada la solicitud de la institución para ser considerada High School, aunque siguió jugando futbol americano en la NCAA, pero el continuo deterioro en sus presupuestos derivó en la cancelación del programa de futbol americano en 1938.

Haskell se mantendría como preparatoria hasta 1967, cuando es reconocido como Junior College. El futbol americano regresa a la institución en 1990, y para 1993 vuelve a recibir reconocimiento como institución de nivel superior, siendo denominada Universidad de las Naciones Indias de Haskell (HINU).

Por la pobreza de sus presupuestos, Haskell se integró a la Asociación Nacional Atlética Intercolegial (NAIA), pero finalmente, luego de 25 años de esfuerzos, el programa de futbol americano volvió a ser cerrado en 2015, sin visos de ser reabierto en el futuro cercano. Sus autoridades estiman que la reapertura del programa implicaría una inversión de al menos medio millón de dólares anuales, lo que para una institución indígena, con una matrícula fija de mil alumnos, resulta inalcanzable.

Dick Hanley, tras salir de Haskell luego de 1926, obtuvo contrato en la Universidad del Noroeste (Northwestern), Illinois, donde dirigió ocho temporadas dentro de la poderosa conferencia de los 10-Grandes, logrando dos cocampeonatos del sector en 1930-31. Tras retirarse en 1934, para 1946 formó parte de la fundación de la All-American Football Conference (AAFC), liga rival de la NFL, como head coach de los Rockets de Houston. Dirigió apenas tres partidos, con marca de 1-1-1.

Falleció el 16 de diciembre de 1970 en el hospital de la Universidad de Stanford, víctima de Neumonía.


Bibliografía.

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Adams, James Ring, “The Sideshow Olympics: Weirdness and Racism at St. Louis, 1904”. American Indian Magazine, Vol XIII, N° 2, 2012. https://www.americanindianmagazine.org/story/sideshow-olympics-weirdness-and-racism-st-louis-1904

Wikipedia. https://en.wikipedia.org

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Schmidt, Ray, “Princes of the Prairies”. LA84 Digital Library. https://digital.la84.org/digital/collection/p17103coll10/id/7908

Larios Pérez, Salvador, “El Juego que el CAM Jugaba…”, 1ª ed., 2011, Ed. Palibrio, pp. 113-114, 199-201, 284-285.