La Universidad del Tepeyac y sus Frailes.

Escrito por: ONEFA / Salvador Larios Pérez.

Fundado el 18 de febrero de 1941, el Colegio y Universidad del Tepeyac es una de las tradiciones más añejas y entrañables dentro de los emparrillados nacionales, y fue a principios de la década de los 1950s, merced a esfuerzos de personalidades como Alfonso “Chino” Portilla y los Padres Burton Blooms y Lambert J. Dehner (nombre que ningún aficionado del Instituto Politécnico Nacional podrá jamás olvidar), que el futbol americano se convertiría en el deporte “insignia” de esta institución.

Para adentrarnos más dentro de la historia de este singular programa, con motivo de la “Semana de los Frailes de la UT”, tenemos la oportunidad de entrevistar al Ing. Rubén Alfonso Márquez Martínez, Director del Centro Interdisciplinario de Formación Académica del Tepeyac (CIFAT).


“Mi trabajo en el Tepeyac inicia como profesor. Soy Ingeniero Mecánico, egresado de la ESIME-UPC campus Culhuacán del IPN. Cuento con una Maestría en Desarrollo Organizacional y Comunicación Empresarial. Trabajé 10 años dando clases en el área Físico-Matemáticas, y después fui coordinador de área a nivel bachillerato, para los jóvenes de 13 a 19 años, y más tarde serlo a nivel secundaria. En los últimos seis años he sido Director de la Preparatoria, pero a fin de ligar el deporte, y en especial el futbol americano, hace cinco años se crea el CIFAT, como un área especial para atender todos los deportes y actividades extracurriculares de la institución, una vez que terminan los horarios de clase”.


“Actualmente en la institución hay entre 2,500 y tres mil estudiantes. Somos de las pocas instituciones educativas del país que ofrecen estudios desde preescolar hasta posgrado”.

“A nivel licenciatura contamos con 11 carreras, que son Mercadotecnia, Ciencias y Técnicas de Comunicación, Contaduría, Turismo, Derecho, Negocios Internacionales, Diseño Gráfico, Psicología, Arquitectura, Ingeniería Industrial y Administración de Empresas”.

Sobre la importancia del futbol americano para el Colegio, el Ing. Márquez es categórico: “Es uno de los pilares de la institución, porque buscamos dar a nuestros estudiantes no solo un desarrollo académico, sino también formativo, y el futbol americano ofrece esos valores. Hoy tenemos una mayor diversidad en nuestra oferta deportiva, pero el futbol americano sigue siendo el de mayor impacto en nuestra área estudiantil, por enseñar la importancia de la disciplina, el respeto al adversario, la cultura del esfuerzo, el respeto a los entrenadores, y contar con las herramientas que este deporte les inculca, para llegar a ser buenos ciudadanos para nuestro México”.



La adopción del mote “Frailes”, por sorprendente que parezca, resulta algo paradójica. “La escuela se conforma en 1941, con la llegada de monjes benedictinos, y curiosamente entre los benedictinos no existen los frailes, únicamente monjes. Hubo cierto conflicto con los padres de la época, pues un monje debe enclaustrarse en un monasterio, mientras un fraile tiene ciertas libertades. Fue gracias a un reportero del periódico ‘Ovaciones’, que en una crónica decía que había visto un equipo muy aguerrido, muy fuerte, con mucha disciplina, y sobre todo gran entrega para jugar. Y agrega: ‘a este equipo se le auguran muchas glorias, esos Frailes de la Villa, esos Frailes del Tepeyac, deseamos que sean gloriosos’. Ese mote fue el que marcó lo que ahora tenemos”.


Además del futbol americano, el Tepeyac ofrece otras disciplinas como futbol soccer, basquetbol, volibol, taekwondo, grupo de animación y atletismo.


El equipo de futbol americano entrena en el Deportivo “Miguel Alemán”, el cual hoy no cuenta con la posibilidad de darles un campo de juego propio, mientras que en la institución se cuenta con 8 canchas de basquetbol, 4 de volibol, gimnasio, área de entrenamiento especial y espacio para el grupo de animación.


“Somos una de las pocas instituciones en México que ofrece todos los niveles académicos, desde preescolar hasta posgrado, y por lo mismo contamos con todas las instalaciones que nos requiere el estar incorporados tanto a la SEP como a la UNAM: laboratorios, talleres, centro de cómputo, cabina de radio, en fin, todos los talleres necesarios para desarrollar cada una de las carreras antes mencionadas”.

Sobre recursos para financiar la actividad deportiva, el Colegio tiene sus políticas definidas: “Tenemos asociación de exalumnos, fraternidades por generaciones, pero no se manejan patrocinios al deporte. Procuramos que el manejo sea totalmente institucional, y dentro de las posibilidades propias. Evitamos ese tipo de manejo, por muchas situaciones. Primero, por ser una institución y no un club, regida por nuestro consejo directivo”.


Entre sus principales egresados del futbol americano, señala a varios comunicadores del propio futbol americano, como los hermanos Jorge (qepd) y Rigoberto Plascencia y Ernesto Senteins; en otros ámbitos destaca a Dan Ávila, Edgar White y Edgar Arroyo, y finalmente destaca a Troy Santiago, voz oficial en español de la cadena radiofónica de los Carneros de Los Ángeles de la NFL. “Este último ha dado mucha proyección a la importancia de ser un estudiante-jugador, y vincular el deporte con la actividad académica. Esta es la filosofía de nuestra institución”.


Sobre el aprovechamiento académico del actual plantel de liga mayor, subraya: “Tenemos varias reglas. No por estar en el equipo de futbol americano tienes ciertos privilegios. Nosotros otorgamos una beca que exige cumplir ciertos requisitos. Nosotros no tipificamos la beca deportiva, únicamente otorgamos becas académicas. Aquí el énfasis está en la educación, y el hecho de que un jugador se lesione no le hace perder su beca, mientras cumpla con su promedio académico, que es de un mínimo de 8.5 a 9, y puede conservarla incluso hasta el posgrado, pero hay ciertos requisitos que tanto el comité de becas como el entrenador en jefe determinan”.

“El entrenador hace una evaluación de cada jugador en base a su desempeño, la cual se pondera con su aprovechamiento académico, y ello se presenta al Comité de Becas para que dictamine si el jugador consigue, conserva o disminuye su beca, en base a ese rendimiento. La oferta es la misma para todas nuestras disciplinas, pero la beca no se termina con el final de la elegibilidad”.

“La estructura de nuestros semilleros se encuentra en nuestras propias clases de educación física. Nuestro staff regularmente visita al alumnado para invitarlo a integrarse al programa de futbol americano, en la categoría que por edad le corresponda. Invitamos a alumnos de otras instituciones para que se integren a nosotros, pero nuestro semillero principal está en nuestras aulas, y en todas las disciplinas”.

“La mayoría de nuestros alumnos son de la zona norte de la Ciudad de México, como Lindavista y Zacatenco, y municipios conurbados como Tlalnepantla. Dada nuestra oferta educativa, hemos contado con jóvenes que incluso hacen el esfuerzo para ir y venir desde puntos como Coyoacán a estudiar con nosotros”.


Sobre medios de difusión interna, destaca la labor de las redes sociales institucionales. “Con la contingencia, la importancia de nuestros medios en el desarrollo de la educación a distancia se ha acentuado”.


“La difusión de nuestro futbol americano entre el alumnado, como ya dijimos, es en base a las visitas periódicas que el staff de entrenadores hace a las clases de educación física”.


Para finalizar, comenta para la Comunidad ONEFA (Organización Nacional Estudiantil de Fútbol Americano): “Agradecemos a la organización, saludamos a su Presidente, y agradecemos su visita y su labor para que se nos conozca como institución, como universidad y colegio, no solamente como equipo de futbol americano. Agradecemos la oportunidad de exponer nuestra historia, y nos manifestamos muy contentos con ser parte de ONEFA, y seguiremos apoyando sus esfuerzos para el desarrollo de la juventud mexicana a través del futbol americano”.