El “Wonder Team” y “El Gipper”

Escrito por: ONEFA / Salvador Larios Pérez

Foto: Equipo titular de la Universidad de California-Berkeley, proclamado campeón nacional en 1920. Foto tomada de https://en.wikipedia.org/


Con el final de la I Guerra Mundial, y de la segunda oleada de la pandemia de Influenza española, los Estados Unidos entran en una época de inusitado optimismo y bonanza, que sería conocida como los “Gay 20s”.

A lo largo y ancho del país, muchos de los jugadores sobrevivientes del conflicto bélico regresaron del frente. Los que tenían elegibilidad pendiente tuvieron la oportunidad de regresar a culminarla; algunos de los que ya no tenían ayudarían a fortalecer la creación de un nuevo circuito profesional en vísperas de creación, pero esa es otra historia.

1920 sería el año en el que la supremacía del futbol americano colegial viajaría a la otra costa de los Estados Unidos.

Andrew Latham Smith jugó como fullback para los Quakers de la Universidad de Pennsylvania, donde recibió las enseñanzas de Carl Williams y alternó con jugadores de la talla de Frank Piekarski, Vince Stevenson, Garfield Weede, Robert Torrey y Otis Lamson, dentro del equipo que varios expertos proclamaron campeón nacional en 1904. Su calidad le permitió ser seleccionado al primer equipo All-America por Walter Camp.

Se mantuvo dentro del staff de su Alma Mater, asumiendo la dirección del equipo “grande” entre 1909 y 1912. De ahí emigró a la Universidad de Purdue (Indiana) en el período 1913-15, y es en 1916 cuando emprende la aventura de viajar a la soleada California, para dirigir a los futuros “Osos Dorados”.

La Universidad de California en Berkeley sostenía partidos intramurales desde 1877, pero fue con el nacimiento de la Universidad de Stanford (1891) cuando es realmente instrumental para el desarrollo del futbol americano en la entidad. Stanford retó a California para su primer partido, el 19 de marzo de 1892, y aunque era favorito 3 a 1, los de Berkeley fueron sorprendidos, 14-10, ante una sorprendente asistencia de 9,500 espectadores.

La revancha fue pactada para el 17 de diciembre del mismo año y en el mismo escenario: un campo de beisbol en San Francisco. Ante el éxito del primero se imprimieron 10 mil boletos, pero la asistencia estimada ese día fue de 18,753 espectadores. Los organizadores recibieron efectivo a los aficionados que no alcanzaron boleto. Este segundo juego terminó empatado, 10-10.

Tristemente, la falta control de la violencia que progresaba en el juego provocó que ambas instituciones abandonaran el futbol americano en 1905, par remplazarlo con la práctica del rugby.

California regresa a los emparrillados en 1915, y al año siguiente es una de las cuatro instituciones fundadoras de la PCC, junto con las universidades de Washington y Oregon y el Colegio Agrícola de Oregon (años más tarde rebautizado como Oregon State University). También es ese año que deciden contratar a Smith.

Pacientemente, Smith forja a un programa que, para 1920, se transforma en legendario, con jugadores de la talla de Harold “Brick” Muller, Dan McMillan, Archie Nisbet, Albert “Pesky” Sprott y Jesse “Duke” Morrison.

Los californianos tuvieron una campaña dominante. Su mayor desafío en la temporada fue un 17-7 ante el Colegio Agrícola de Oregon, pero el resto de su calendario incluyó triunfos por 88-0 sobre los Marines de Mare Island, 79-7 ante la Universidad de Nevada en Reno, 63-0 a Utah, 38-0 a Stanford y hasta un 127-0 al Colegio St. Mary’s.

Sin embargo, la conservadora prensa del Noreste consideraba que al menos cuatro equipos de la región eran superiores a los californianos: Harvard, Princeton, Ohio State y Notre Dame. Incluso había expertos que consideraban superior al equipo del Instituto Militar de Virginia (VMI), capitaneado por un excepcional halfback llamado Jimmy Leech, autor directo de 210 de los 431 puntos anotados por su escuadra ese año.

Notre Dame logró en aquel año un impresionante triunfo sobre Army, 27-17, sobre todo por la fenomenal actuación de su fullback, George Gipp. Ese día demolió al equipo del Ejército, corriendo para 124 yardas, recibiendo pases para 96 y regresando patadas para 112 más, un total fabuloso de 332 yardas combinadas.

Tristemente, tan solo seis semanas después, una infección por estreptococo en la garganta, le provocó una neumonía que causó su muerte el 12 de diciembre de ese mismo año. Su head coach, Knute Rockne, estuvo a su lado en su lecho de muerte, y ocho años después, en otro juego ante Army, dijo a sus jugadores que, en plena agonía, Gipp le pidió: “Algún día, cuando las cosas se tornen realmente difíciles, pídale a los muchachos que ganen uno para El Gipper”. Notre Dame ganaría aquel juego, 12-6.

Pero otro de los equipos nominados por la prensa especializada como digno aspirante al mítico campeonato, Ohio State, fue el invitado por el Comité Organizador del Rose Bowl para enfrentar al “Equipo Maravilla”.

Hasta ese entonces, la prensa consideraba que los triunfos de los equipos del Pacífico se debían a que para ellos eran un asunto de transcendencia, mientras que para sus rivales del Este eran mera exhibición. El Head Coach de los Buckeyes, John Wilce, dejó en claro que sus pupilos encararían el compromiso con toda la seriedad que ameritaba.

Ello levantó gran entusiasmo por la VII edición del Rose Bowl. 42 mil espectadores fueron admitidos en el coso de Pasadena, pero se estima que más de 100,000 se quedaron en los alrededores tratando de conseguir un boleto. Ohio State saltó al campo como favorito 8-a-5, lo que ya hablaba de la confianza existente en los pupilos de Smith.

“Pesky” Sprott abrió el marcador con una carrera por el centro, y a partir de ahí los “Castañas” dominaron las acciones. Tres veces estuvieron dentro de la yarda 10 de los Osos, y las tres veces se fueron con las manos vacías.

En el segundo cuarto vino la jugada clave. Sobre la yarda 37 de OSU, Nisbet fingió estar lesionado sobre la línea de scrimmage, con el equipo desperdigado a lo largo de la línea y el backfield. Repentinamente, centró el balón a Sprott y éste amagó con correr, para luego mandar un pase a Muller, quien estaba 15 yardas detrás de la línea. Muller, quien llegaría a ser un eminente cirujano y jefe de servicios médicos de la delegación de EE.UU. durante los Juegos Olímpicos de Melbourne 1956, lanzó un pase de 53 yardas a Brodie Stephens, quien de un clavado cruzó la línea de gol de los Buckeyes.

Esa jugada desmoralizó por completo a los de Ohio, Sprott anotaría en el mismo período, con carrera por fuera. Los visitantes lucharon con todo por evitar la blanqueada, pero en el último cuarto fueron los Golden Bears los que sellaron el triunfo con una carrera de un halfback suplente llamado Carl Deeds.

California se impuso 28-0, culminando una temporada en la que anotaron 510 puntos y permitieron apenas 14. No hubo muchos argumentos para poder negarles el título de campeones nacionales.

Aunque aquel apenas fue el inicio de la era de los “Wonder Teams” que dominaron la PCC hasta 1925, este sería el único que recibiría consideración importante como Campeón Nacional. Un viejo conocido de la región, que había emigrado a la Universidad de Cornell, eclipsaría los logros de los equipos de Andy Smith en los años siguientes. Entre 1920 y 1924, los Osos Dorados se fueron invictos, con 44 triunfos y cuatro empates.

Smith dirigió a Cal-Berkeley hasta 1925. Al término de la temporada, fue a Filadelfia de vacaciones, donde contrajo neumonía. Tan sólo una semana después de la XI edición de “El Abuelito de Todos”, donde Stanford cayó 10-27 ante Notre Dame, Smith falleció en el Hospital de la Universidad de Pennsylvania. Tenía apenas 42 años de edad. Su marca de 74 triunfos al frente de los Golden Bears, sería el récord de la institución hasta 2011.

El Memorial Stadium de Berkeley, con capacidad original para 75,000 aficionados, fue construido exclusivamente con los ingresos en taquilla generados por los “Wonder Teams”. A la fecha se le conoce como “la Casa que Andy construyó”.


Bibliografía:

Weyand, Alexander M., “The Saga of American Football”, 1a ed., 1955, Ed. The MacMillan Company, pp. 123, 136-137.

Wikipedia. https://en.wikipedia.org/

Wong, Leland, “Cal’s 1920 Golden Team is one of college football’s greatest teams”. California Golden Blogs, 2019, https://www.californiagoldenblogs.com/football/2019/9/11/20860308/college-football-150-california-golden-bears-smith-wonder-teams-brick-muller-erb-rose-bowl

Maloney, Ray, “FLASHBACK: The Cal Bears were golden in 1920”. 2020, College Sports Journal. https://www.college-sports-journal.com/flashback-the-cal-bears-were-golden-in-1920/

Larios Pérez, Salvador, “El Juego que el CAM jugaba…”, 1ª ed., 2011, Ed. Palibrio, pp. 72-73, 155-157, 278, 314-315,343.