Esta es una versión diferente de un clásico politécnico. Este partido era decisivo, para el pase a la postemporada de Intermedia de ONEFA, e incluso las Águilas Blancas estaban implicadas.
Al empezar el partido, las defensas de ambos equipos tuvieron una participación destacada, pero faltando cinco minutos para terminar el primer cuarto llegó un pase extra largo y completo, logrando un primero y gol. Está jugada fue de fantasía, porque el pase fue lanzado desde la yarda 42, y Obed Hurtado de Cheyennes, con el jersey número 21, anotaba el primer touchdown del partido.
En el segundo cuarto los Burros Blancos, con pocas yardas por delante, aseguraban 3 puntos en el marcador con un gol de campo, pero enseguida la Tribu de la ESIME Zacatenco responde con una ofensiva agresiva, y en la segunda oportunidad el QB Axel Arath Martinez Lozornio conseguía un pase profundo completo, con la recepción de Diego Cruz con el número 4, anotando el segundo touchdown para su equipo. Para este momento el marcador se encontraba en desventaja de dos posesiones para Burros Blancos, que perdían por 3-14 ante los verdiblancos.
Con el reloj a dos minutos de terminar el segundo cuarto y estando en tercera oportunidad otra ofensiva de Cheyennes, el equipo de Zacatenco obtuvo el primero y gol, por parte de Ricardo Muñoz con el número 23, y en la siguiente jugada llegaba otro touchdown por parte de Dan Durán, con el número 6.
Durante el segundo medio ya no hubo movimiento en el marcador, y con un score final de 3 puntos para Burros Blancos y 21 para los Cheyennes de la ESIME Zacatenco se terminaba el partido.
Nos quedamos con ganas de ver más acción por parte de Burros Blancos, que con este resultado se han quedado fuera de la postemporada.
Por su parte los Cheyennes, llegan a la semifinal, después de 4 años, y su siguiente partido será muy interesante, ni más ni menos que contra los Auténticos Tigres, contra quienes disputaron la gran final de la temporada 2018, con triunfo de los regiomontanos por 34-19.
Así que la opción de revancha está abierta, pero por lo pronto, ¡A celebrar, Cheyennes!